miércoles, 8 de octubre de 2008

La ninfa de la tierra del viento


Erase roca la diosa que dio luz a la ninfa de la tierra del viento en un bostezo de su boca olorosa a fruta tropical. Envuelta en llamas cantó entre hojas de plátano la tierra ante el espectáculo. La ninfa de la tierra del viento era la encargada de cuidar a los seres espaciales, las semillas autóctonas del cofre de la vida, aquellas cuyo nombre solo los dioses sabían. Con su presencia deslumbrante y su precioso canto hacía florecer las plantas en primavera. Solamente un sufrimiento la adormecía todos los cambios de luna: aceptar la soledad en su esfera de luz y viento, insensible a la fuerza del amor...
Hoy pasé por la esquina de nuestro abrazo y ya nada era lo mismo. No entendía porqué siempre que me paraba allí sentía como que me faltaba algo. Desde que cayó el poste fue como si fuera otro lugar. Ese sol fuerte, ese deseo de que llegaras y me abrazaras por atrás una sorpresa. Y ese ruido ensordecedor de maquinas humeantes, que antes se perdía en tu sonrisa... Me haces falta todavía, a pesar de que el todo fue corto y lo unico que me ata a vos es tu constante ausencia que se repite con cada amanecer. Ni el sonido del tren es el mismo... Mierda!