viernes, 31 de octubre de 2008

Extendida la noche entre las nieblas de mi cuerpo intento tocarme entre las cobijas. Un silencio abrumador entre los parpadeos indecentes de mis ropas. Una lágrima y un nudo en la garganta ante la invalidez de las máquinas oxidadas de mis traumas aun cercanos. Tinieblas de un cuerpo inerte entre los sollozos del miedo.