sábado, 20 de diciembre de 2008

Simil de los ciegos

Los ciegos son como cucarachas, moviendo sus antenas-bastones de un lado al otro.

Las mujeres son de la Luna, no de Venus


Las mujeres superaron la guerra hace tiempo... acostumbradas a sentir sangre correr por sus piernas con cada Luna. Era el precio que tenían que pagar por quedarse en un planeta que les provocaba el delirio anímico... todo para que la especie u-man-a no pereciera...

Retrato de pausa en fa mayor

La noche es el momento en el que el silencio le permite pensar. La parte que más disfruta es cuando se quita todo lo que trae encima: el abrigo, la cola, la blusa, el brassier, los zapatos, el bolso, la tristeza... El dolor de cuerpo y el cansancio permanecen y ya son rutina.
Recostada en su cama observa su habitación de 2x2: su colcha de niña, su pijama de abuela, sus 20 libros sin leer esperando bajo el polvo, sus discos (su más preciado tesoro) y su calendario... aun en noviembre. El cuadro a lapiz que compró el año pasado en la feria de las artes continúa en la repisa, escondido en una bolsa plástica...
Todas las cosas...pendientes, estorbando y recordando que continúan ahí, esperando...
Continúan gritando las lágrimas petrificadas en su almohada... esos senos celosos de cualquier mano imprudente que los hiciera estremecer... Tanta espera agotadora, desgastandola... y ella sigue haciendo lo mismo, escogiendo los caminos equivocados y gastados... aferrandose a lo que no tiene futuro para no tener que dejar el pasado.