sábado, 18 de julio de 2009

La cajita morada

Después de revisar el baúl de las casualidades (que después de eso dejaron de serlo...) encontré una cajita morada con cerraduras de plata y con candados de sal. Pues resulta que abrí la cajita y mae no había nada... ni una pequeña boronita. Entonces me pregunté ¿ahora que hago con esta cajita? ¿La guardo, la boto, la regalo... que hago con esto? Entonces me dije: Mae Meli, qué le pasa, de fijo ud la va a guardar algo y la va a llenar de nuevo (aunque se puede llenar de viejo, pero esta Meli insiste en que debe ser llenada de nuevo). Entonces fue ahí cuando me di cuenta que esa Meli es muy necia mae y que ya me tiene harta. Y estos son los momentos en que todavía no sé qué hacer con la cajita...
cambiarse, como disfrazando el inconsciente de gala...
disfrutarse, como si el espejo siempre estuviera al frente vestido de otro...
soñarse.... no eso no se puede ahora