sábado, 8 de mayo de 2010

Sincronías en lo oscuro y secreto

Como esperando mi reacción las caras conocidas iluminan la escena. Rostros del pasado en el presente que te hacen un guiño al corazón. Con la mirada empapada chorreando por mi cara, reviso el silencio de mi celular. Encuentro la llamada perdida de un viejo amigo, que me ganó la batalla en los juegos del amor. Como antes, que creía que toparmelo sin llamarlo significaba el destino, seco mi cara infinita de soledades con sabor a sal y marco su número. La misma voz que me decía te amo me saluda en tiempos más difíciles, de madurez a la fuerza.
Me preparo para salir a su encuentro, nadie tendría porqué saberlo. De camino, dos tipos conocidos me invitan a saludarlos, mientras mi angustia de ser plantada (de nuevo) me hace refugiarme en su cálida plática. En ese momento suena el teléfono. Es él y viene acompañado de su idéntica, de apenas año y medio. Ella me mira con ojos de inocencia y yo me derrito... Todavía fantaseo que podría ser yo su madre y que es hermosa, como la imaginaba en mis sueños cuando estaba con él. La jimenita aun puede hacer de lado su cansancio para regalarme una sonrisa; mientras su padre osado me coquetea... para no perder la costumbre.
La madre está por salir del trabajo y yo me despido. Con el corazón en la mano y la sonrisa ligera agradezco que estas personas aun se acuerdan de mi.
De vuelta a la casa, me encuentro una imagen de espejo: El exnovio de mi amiga con su nueva novia. Incómodos pretenden evitar responder a mi saludo, sin éxito. Y para mis adentros agradezco que no haya sido mi exnovio con su nueva novia.
Pd. El mes de mayo también me lo robaron?

1 comentario:

Tati dijo...

Ay Meli, q cosa más aguevada sentir que cuando a uno le roban un mes no solo se llevan el calendario, sino los sueños, fantasías, despertares, adrenalina. Lo dejan a uno sin nada más que un nudo en la garganta y un poco de arena en las manos. Y aún peor cuando uno puede ver el epílogo de la vida de esos otros... y son más felices incluso que uno.
Lo escribís bellísimo, me llegó muy hondo
Un abrazo