viernes, 18 de junio de 2010

Jose Saramago

Te calló la muerte, por viejo, por sabio. Un hombre tan entero, tan nobel, con tantas palabras para compartir. No me dio tiempo de ir a Portugal, a conocer las tierras que te vieron nacer, mi sueño de marinera náufraga... estar en tu orilla... Hoy te miro inerte detrás de la ventana de tu lecho, pronto a retornar a la tierra que te vio florecer con tanta hermosura, con tanta fuerza. No me queda más que resentir tu ausencia vital y disfrutar tus regalos hechos poemas, hechos ideologías, hechos mundos posibles, hechos tinta crítica. Y que este día triste sea un llamado de atención para crecer como lo hiciste vos, siendo provechoso para el mundo y dejando un legado que traspasa la vida misma. Un abrazo y un agradecimiento profundamente humilde.

3 comentarios:

Alejo dijo...

Mi autor favorito, duele ya no esperar con ansias un nuevo libro, una nueva lección para los literatos de quinta que venden para ensanchar bolsillos y egos desmedidos, y no para ensanchar mentes y mundos con gallardía, genialidad y picardía. Hoy solo queda honrar la balsa de piedra que lleva como capitan a un personaje infinito como Jose Saramago.

Un abrazote srta Volio.

Ama dijo...

Bellísimo Meli, estoy sumamente conmovida, por tus palabras y claramente por la abrupta despedida, y es que abrupta iba a ser aún y a sus 1000 años porque pucha como necesita el mundo de Saramagos.

Tati dijo...

Una gran pérdida indudablemente, se nota su ausencia en el mundo. El culpable de que no volveré a votar, larga vida a Saramago.
Bellísimo el post Meli, te felicito.