miércoles, 14 de julio de 2010

A Calamaro


Cuando te conocí ya no salía con el primero que me había abandonado... Pero este me hizo conocerte. Después de ahí fue conocer lenguas populares, y musas, y estadios aztecas... Pero siempre que pasaba un tren pedía un deseo y el deseo se me cumplió: que vinieras a Costa Rica a dar un concierto y que yo estuviera en primera fila para oírte. Un pez diferente como vos no puede dejar de venir contra corriente, para arriba del continente, para llegar a conocer un islote central, una tierra de absurda pura vida, de emisoras norteñas y corazón de rock sureño. Tengo tanto que decirte y tan pocas palabras...Gracias, por compartir conmigo cada uno de tus instantes con tu música y tus palabras de consuelo humano....me brotaban lágrimas sin cesar, como si lo que me cantaras tuviera sentido en mi, como si tu voz viniera de adentro mío... Esta emoción es inolvidable y fue un regalo de la vida tenerte en mi tierra cantando para mi.

3 comentarios:

Adrián / cHoli / etc... dijo...

*un movimiento breve, de levantar una taza de café, en brindis a lo lejos*

Salud, "desde un rincón del mundo, brindo contigo..."

Tati dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Tati dijo...

Meli te soy sincera, me hiciste llorar. Qué bueno saber que ayer nos destrozamos las dos y seguimos respirando poesía y guitarras.
Gracias por haber estado ahí gritando, saltando y sangrando conmigo.
Salud por el Salmón, maestro, Dios, poeta y sexy barrigón.