lunes, 26 de julio de 2010

Ella, Barrio México

Y ahi estaba. De nuevo. Mirando a otras mujeres con mejor suerte que la suya. Alegres jovencitas de colegio, curvilineas de gimnasio, zorras bien vestidas, en fin cualquier mujer con mejor suerte.
En la esquina del barrio las miraba bajar del bus, y ella cargando el resultado de un mal polvo entre sus brazos. Esa criatura indefensa que requería de sus cuidados atentos. A veces la miraba mientras lloraba atragantada y no podía evitar llorar también. Pero envidiaba esa falta de aire, esos alaridos, esa facilidad de llanto... Porque no era su culpa haber nacido en un momento inadecuado, haber nacido de su vientre que la quiso expulsar varias ocasiones antes de ver la vida exterior, de seguir haciendole imposible la existencia a ella... Juntas iban a tener que aguantarse por mucho tiempo, ese era su destino.

1 comentario:

Alejo dijo...

Y sí, le pasaste la brocha para pintar un pedazo de la realidad, afortunadas o no, no le compete a nadie decidirlo. Muy bueno mi estimada

Saludos
Alejo