lunes, 27 de septiembre de 2010

Bus

Hoy la luz natural quería hacerte compañía a mi lado en el bus. Acallando el estruendo de nuestro ritmo cardíaco, comenzamos una conversación... pero con lenguaje no verbal de apareo. Primero yo miraba tus labios emitiendo tu seductora voz... lengua... dientes... saliva... mi boca echa mar. Yo me tocaba el cabello y le sonreía a tu mirada cómplice. Mis manos, inquietas y torpes, tus piernas rozando las mías. El calor de nuestra compatible polaridad, tu cuello irresistiblemente mordible, tu oreja lista para mi lengua melódica. Es que la ropa estorba... La vibra emergente de nuestra presencia en el bus, que nos transportaba a otra dimensión de lenguajes, la dificultad de nuestro autocontrol.
De pronto, en nuestro intento de contenernos las ganas, el silencio infinito... y luego la cobardía de sabernos incontrolables. La aburrida realidad de una estación cercana.
Ya no me atrevía a mirarte. Tampoco me atreví a bajarme contigo, perseguirte, detenerte y comerme tu lengua contra la pared.

3 comentarios:

Amanda dijo...

¡Que intenso!

Tati dijo...

Qué rico, meli!! *o*

andrés dijo...

me ha pasado mas veces de las que desearia - no se, muchas veces supongo he jugado solo pero en otras ha sido un juego de dos, intenso, lleno de emociones, excitante y... a la vez bastante cobarde, al menos de mi parte que siempre parto sin decir una palabra...

Me encanto M.