jueves, 18 de noviembre de 2010

No pude conciliar el sueño.
Cuando cerraba los ojos me despertaba desesperada porque ya no pensarías en mi.
No sentía tu respiración detrás de mi oreja, ni tu mano sostenía mi cintura.
Cada vez que desperté, mil veces, tu nombre venía a mi mente, y un llanto se atragantaba en mi corazón.
Perderte es dejar de existir.

1 comentario:

Sebas dijo...

..Que voy hacer contigo que voy hacer sin ti no hay peor castigo que es ese? que no se vivir..