domingo, 14 de marzo de 2010

Predicamento

¡Arrepentios de esos impúdicos deseos! ¡Que ese fluir se seque con el tiempo y que los poros no se acuerden del sudor! ¡Que la vitalidad se asiente y se evite el roce porque eso es pecado, hermanos! ¡pecado de la carne el condón rebosante de semen!