lunes, 10 de enero de 2011

América

América de rostros cansados,
de mejillas coloradas y sandalias encarnadas.

Mi Macondo tiene cien años de soledades y esperas...
Cien años de barcos naufragados, de saqueos vanguardistas...

Los pechos de Pachamama están en tus tierras,
y las miradas de sus hijos tienen sabor a sal y a ron.

Tus mil nombres y tus pueblos gritan!
¿Dónde está mi identidad, María Juana, Diana Josefa?

Tu riqueza radica en el sin sentido de tus nombres varios,
las piezas ocultas en tus montañas, ríos y cavernas doradas.

El sonido que no muere, el llanto hecho melodía,
los callitos de tus manos fértiles y hermosas.
Manitas de mujer de acero, con olores a tierra mojada y a sudor de colores...

No hay comentarios: