miércoles, 16 de marzo de 2011

Conjunciones

La duda contagia la miseria de espíritu, el alma se siente fatigada. Las amistades sostienen el péndulo del tiempo con su mirada silente. Los llamados son inmediatos, pero la búsqueda no tiene límites, ni fin, ni distancias tangibles. Levanto mis brazos para sentir el cansancio recorriendo mis venas, mis nervios, mi esencia atrofiada en la pura voluntad.
Ya no me importa si el agua es fría, está clara o reseca la infinita letanía de levantarme con dos pies propios cada mañana. Que me perdone la desidia quien me lea, que me disculpen las boronas desparramadas de rascarme la piel con dedos inertes...
Este quejido sin voz no cabalga en mi espalda, es una simple conjunción de palabras azarosas en este espacio intangible. Una burla que repercute en mi sonrisa de cartón.

3 comentarios:

andrés dijo...

Si es un desahogo es perfecto - si es poesia es genial, si es inspiracion me quito el sombrero Meli, un escrito oscuro y fascinante.

Un abrazo

Alejo Zimmer dijo...

( clap clap clap...) qué nivel de escrito. Sería un crimen intelectual quedarse solo con una frase de un texto tan uniforme y perfecto en su estructura, que la riqueza con la que se puede leer solo puede ser comparada con la genialidad con que fue escrito. Barbara Meli!

Un abrazo,

Alejo

Vian dijo...

hay que querer los pies propios, si no quién...
bonito texto