martes, 7 de junio de 2011

Collage la cumpleañera a sus 47 años...

La cumpleañera es una mujer que como el vino cada día esta más hermosa. Un día antes de su cumpleaños, recibe un mensaje de su primer novio, aproximadamente 33 años después. Éste le confiesa muchas cosas que no se, pero la cumpleañera está pensativa y preocupada. Su amor platónico de toda la vida la amaba en silencio y se lo dijo. A pesar de las familias hechas, a pesar de los años perdidos... 33 años después. Y como en muchas ocasiones en donde sobra la información no sabe qué hacer con ella... Ya le movieron el piso de nuevo, a sus 47 años.
La cumpleañera ahora sale con su tercer novio de la vida. El señor la lleva a cenar y le quiere hacer una fiesta sorpresa y se lo dice. Y ella reclama que se lo diga porque nunca le han hecho una fiesta sorpresa... La fiesta que mejor recuerda es cuando su madre perseguía al niño que se robó la piñata. La piñata era una fabulosa bolsa de gangoche con ojos que guindaron en un palo de mango. Claramente la piñata nunca rompió y cayó enterita para el goloso ladronzuelo.
Me parece fascinante que a sus 47 años me quiera contar estas aventuras. Dice que para sus quince no le hicieron nada, solo recuerda que le tocaron el timbre y le dijeron: "Señorita, le venimos a hacer una entrega". En eso apareció un camión. Era un piano. Todavía le brillan los ojitos risueños cuando me lo cuenta. El regalo de los 15 está 32 años después en la sala de mi casa. Y los fines de semana agradecen a los oídos del mundo la existencia de la música.
Y aunque me siento extraña de que mi papá no sea el primer novio, siempre supe que ese fuego de miradas cuando mi mamá se topaba con el fulano en el pasado no era en vano... Y aunque me parece que ella es bastante feliz no dejo de pensar en ese futuro tan diferente en su vida y en el destino bizarro de mi existencia cuando el camino quiso virar...
Feliz cumpleaños diferente Mami, sos la luz de mi voluntad y te amo.

1 comentario:

andrés dijo...

Lo que tiene que suceder pasa y no puede ser de ninguna otra forma, no es accidente... es la vida.

Asi que no hay mundos alternos bizarros, solo un feliz cumpleaños que una hija le celebra a la madre que ama.

Buen post Meli, un abrazo