miércoles, 26 de enero de 2011

Metáfora de unos sueños

Hay personas que hacen diarios de sueños porque dicen que así pueden comprender y arreglar por sueños su vida. Yo lo hice un tiempo, hasta que dejé de soñar o soñaba sin recordar nada. La noche del 26 de enero del 2011, después de un día completamente caótico, en el que incluso me quemé cuando se me regó por segunda vez una taza de agua quasi hirviendo, tuve estos dos sueños y los recordé.

Sueño 1
Estoy caminando con alguien (a quien no recuerdo) por la playa en Puntarenas. Llegamos frente a un islote (tampoco el nombre del islote pasó mi censura). Es de noche, pero una noche extraña, hay 4 astros alineados encima de la isla (entre ellos la luna y el sol). Caminando alrededor de la playa, topamos con un avión estrellado, cuyas partes se encuentran dispersadas y quemandose por toda la playa. Ya el miedo me recorría en desde que descubrí los cuatro astros alineados. Al frente mío hay un niño de cuclillas, nunca levanta la cara. No recuerdo más del sueño.

Sueño 2
Estoy viajando en un bus de turistas y mirando por la ventana. Hay una playa de colores muy fuertes, y en su orilla, justo donde le damos vuelta, están una cantidad de maletas enorme y de tamaños enormes. A la par de las mismas hay cientos de personas con las manos esposadas y un celular 3G en sus manos. Tienen la mirada perdida, pero están vivos. Paso frente a ellos una primera vez y me impacto de ver esta extraña cárcel de "cosa" encalladas.
Días después paso de nuevo frente a la playa. Varias de las personas que habían atrapadas están muertas. Entonces me empieza a dar una sorpresa con vacío de estómago, de esas en las que sentís impotencia, miedo y asco. A algunos solo les quedan las manos a flote.
Una persona particularmente, me mira fijamente. Yo hablo de esa mirada, es una mirada de "ayúdame porque quiero vivir, no pienso dejarme morir así". Entonces esta persona logra realizar una proeza impresionante y salta del mar (así, esposado y con el celular) y se abalanza contra una motocicleta que iba enfrente de mi bus. En una de las paradas entra al bus un hombre con un celular 3G en la mano (no es el que yo había visto). Lo muestra y todos los turistas quedan impactados y hacen comentarios de la maravilla del celular. Hacemos la parada final. Al bajar estoy pensando en el hombre que se aventó. Justo en la otra acera, mojado, está el hombre con sus grilletes puestos. No tiene el celular en la mano. Esta serio, pero su mirada denota una satisfacción enorme.
Entonces yo en el mismo sueño digo: "Qué ironías las de los nuevos tiempos, todos quieren lo mismo, todos quieren lo mejor, pero las cosas que hay que hacer para recuperar la libertad..."