lunes, 7 de febrero de 2011

Tu cama

Desde hace unos días prefiero tu cama. La mía está muy fría y huele a lagrimas rancias. La tuya es para soñar. Es como un refugio secreto donde me das un beso en la oscuridad. Tu cama me habla de tus sueños, de nuestros sudores sonrientes... me habla de esa complicidad de estar cerca porque no cabemos en tu cama.
Anoche no recuerdo cuando me dormí. Fue como si tu cama me hubiera hechizado. Y yo te oía llamarme desde la cocina, pero mis ojos pesados y mis oídos que no querían oír me impedían responderte. Que ya te he dicho que yo en tu cama soy otra, una Meli más confianzuda... Una Meli que no se acostumbra a dormir sin oír tu respiración latiendo en el aire.