jueves, 16 de junio de 2011

Amarte

Hoy veo que estás mal, que me necesitas. Yo te ofrezco mi hombro para que te acurruques y hagas con él lo que quieras. Mis manos puede que no estén llenas, pero están esperando abrazarte con fuerza. Cuando me diste la vida yo no estaba consciente de que me dabas el regalo más importante, la oportunidad de crecer a tu lado y la fuerza de tu ejemplo. Yo estoy siempre aquí para ti porque eres mi luz y mi inspiración. Yo puedo ser tu soldadita de paz y puedo ser tu marea para que bailemos juntos en esta noche estrellada. También soy tu hija, tu niña rubia que no te va a soltar porque te amo. Papito no te me caigas porque yo te quiero admirar fuerte, lleno de ganas de vivir.