lunes, 8 de agosto de 2011

La intersección

Llegue a la intersección. Allí me encontré:
- un pasado de culpas y errores
- un futuro tan humano que se enfermo de esperarme
- un conocimiento de un supuesto saber, que por ser supuesto es inútil y por ser saber se perdió en el tiempo
- una nómada que quiso volver a casa
- un silencio de todos y de nadas
- una vitrina de recuerdos en venta
- espejitos de sombras y letanías que bailan
- vientos que se balanceas en cuerdas acrobáticas
- sonrisas contenidas en envases de cartón
- un reloj de arena en suspensión
- mas de cien promesas inútiles
y 9 mensajes de texto que decían NO CONTESTAR en el remitente.

Epifania

Donde esta escondida
la inhospita aventura
de tocarte enterita
la mirada?
Derribarnos juntos en este mar de preguntas,
Epifanía saberte respuesta de mis conjuros idóneos,
de esta lucha por soltarme las riendas ciegas de murmullos.
Siempre tan reductible
la siniestra sombra que yergue nuestras siluetas a intemperie.
Me tachas esta voluntad
silente de infortunios
y yo me acumulo
en mis propias ataduras de sal...
Porque esta sonrisa es cómplice
y tu picara mirada me da la razón hoy,
el día en que me es imposible adorarte menos que siempre...
Porque algo me dice que ya es tiempo de publicarlas...
Una vez recorrida la senda de tu camino recuerda cuantas personas te quisieron, te protegieron, te sacaron de apuros, te acompañaron y te ayudaron a sanar. Porque cuando llegues al día en que este mundo no exista para ti, esos serán tus recuerdos. Nadie te puede quitar ese tesoro, ni siquiera el paso del tiempo. Tu verdadera fortaleza reside en tu corazón y tu corazón crece gracias a que las personas que te rodearon creyeron en ti.