martes, 4 de octubre de 2011

Déjame irme

No se porque no me he ido. Llevo tanto tiempo esperando. Esperándome. Lidiando con ese cumulo de razones para quedarme.
Quiero perderme... esto de llorar en los rincones no va conmigo. Todo se cayó y a mi solo me dolió. Saber es peor que no saber.
Hay cosas que no quiero oir, como que la gente vive por vivir. Como que yo vivía y ya no. Hay cosas que extraño, como caminar hacia tu orilla. Resbalarme entre la nada de tu recuerdo me irrita la razón. Ya no puedo más con estas ganas de mandarlo todo a la mierda y perderme. Irme. Reirme de mi propia miseria pasada. Rescatarme de mi propia destrucción, del fin que veo venir. Volver a ser liviana, como la primera vez que te vi acercarte a mi historia.
El tiempo no es eterno, ni la luna, ni el viento. Dejame irme porque no te puedo ver en derrota. No puedo sentir mi impotencia en tu mirada. Dejame callarme un instante y suspenderme en el sueño de las despreocupaciones, ser un pedazo de tu bienestar fugaz.