domingo, 20 de mayo de 2012

Semejante belleza...

Es que semejante belleza no se puede contener en un algo o un alguien reflejo. Hay cosas que nunca van a calzar en ese algo. Por eso uno no para de reiventarse y aunque siempre hay un dejo de nostalgia que florece, somos mutaciones del ayer. Por eso es que si me antojo de verte, de recordarte me da pena y tristeza, porque ya no sos el mismo, ya no sos mío... y diría Pame muy sabiamente: va perdiendo el color, el olor, la forma. Se trasluce ese reflejo y cambiaste.
Por eso quise ponerme bella, en un intento de que me tengas mejor en tu recuerdo... en un intento de que me sintás lejana, diferente. Y jugar a ese encontrarnos de manera distinta... como con memorias que no nos aten. Cada quien decidió su destino, y si fue que estuviéramos separados pues en buena hora.

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