lunes, 1 de octubre de 2012

De conmoverse

Hoy fue un día interesante para la observación, principalmente porque a veces la lucidez viene de las formas más tangibles y simples. Y todo en historias de buses, casualmente. Hoy, en el bus de Alajuela, un chico un poco tímido tomó su guitarra. Era ciego y no andaba bastón y de su boca salió una voz que no tiene nada que envidiarle a Noel Schajris y cantó Yo te seguiré Alberto Plaza. Fue tan hermoso que yo no les puedo explicar. Los ángeles definitivamente están entre nosotros. Cuando yo veo estas cosas a mi se me viene toda la historia que me trae ese hoy que se me manifiesta: me lo imaginé la primera vez que escuchó la canción, cuando le dieron la guitarra, cuando comenzó a sacar los acordes, cuando la cantó la primera vez y le salió perfecta... todo. Y en este hoy que nos encontró alma con alma yo me siento tan agradecida que se me moja la mirada, se me moja y lloro de la emoción. Ahí entiendo a Dios, ahí entiendo la naturaleza, ahí entiendo la compasión y ahí recibo la lección que me trae a tierra y a querer seguir luchando por nuestros sueños. Renueva mi compromiso con mi paso por el mundo.
Yo tengo eso extraño de conmoverme y siempre me ha gustado tenerlo. Es una virtud que me ha enseñado muchas cosas y hoy quise compartirlo en este pequeño texto.

Homenaje al bus que es lo más divertido del pueblo jaja