martes, 3 de diciembre de 2013

Clarividencia

Hace algún tiempo una sabia bajita me dijo que yo tenía el poder de la clarividencia... Yo no le creí. Hoy en día sé que no mentía. Cuando soy clarividente me aflora un llanto contenido, una verdad del tiempo. Y todo aparece enmarañado en una tela de araña muy fina. Yo quisiera que los hilos no estuvieran tan unidos, que quizás el tiempo parara de tejer y yo de leerlo, de inventarlo, de hacerlo forma... Pero no se puede, no es algo que yo decida, porque el tiempo es de todos y siempre se enmaraña y siempre quiere que lo lea.

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