miércoles, 9 de octubre de 2013

Mi primavera...

Una caravana de transportistas vinieron desde Turrialba a hacer el bloqueo en la Asamblea Legislativa. Allá venias vos, dirigiendo a la manada porque no conocen San José y vos la conoces muy bien. Me citas para que nos veamos. Yo quiero verte, no debo verte, quiero verte darte un beso, no debo verte, quiero abrazarte no soltarte, no debo verte ayyyy!!! Tomo el primer bus, me arreglo como la primera cita, camino valiente.
Ya estoy en la asamblea, un montón de hombres panzones. Que hago aquí? Te llamo al teléfono y me dices que vea para arriba. Yo veo para arriba y no veo nada. 
-No jugés conmigo
Te tiro el teléfono. Recuerdo en segundos las veces que fui a verte y no estabas, las veces que me dejaste con el corazón plantado esperándote. Camino para abajo. Y no miro para arriba, prefiero no mirarte, no encontrarte con el tiempo encima... Decido ponerme valiente, detener y llamarte arriba. 
Contestas. Miro para arriba. Ahí estas, con tu carita de mentira de "te espero siempre, mi amor". Me abalanzo contra ti,  intentando llenar el encuentro de palabras burdas porque te extraño todos los dias y ya había decidido no verte mas. Te digo que estás panzon. Me quieres presentar a los demás, yo te digo que para que. Terminamos sentados en la parada del bus frente al Bar Acapulco, callecita Cuesta de Moras. Demoras y cuestas... Al fin me atrevo a mirarte un poco, parece como si te hubiera inflado la vida.
-Quieres ir a follar?
-No...
Nunca entiendes. Permanecemos callados unos segundos. 
-Como estas?
- Bien...de mierda. 
Tengo ganas de llorar. Recuesto mi cabeza en tu hombro, es ingratamente igual. 
-Me case.  
Ya me parecia que te veía mas feliz y aunque me alegro me duele. Me miras.
 -Si no estuviera casado me casaría con vos, pero ya me casé
 Que hago yo aquí? Tengo ganas de mandarte a la mierda pero aun no puedo. 
-María dijo que si podías venir una temporada a la casa... Mi casa es tu casa.
-Bueno, voy el fin de semana. 
-Mejor el otro... mientras se calman las cosas. 
-.-.-.-.-
-¿Meli que tenés, te veo mal?
- Mal como?
-No se, vos eras :) y ahora estas como apagada. 
-Me fundieron...
Nos quedamos callados. 
-Querés ver más fotos?
- No...
De nuevo silencio incomodo. 
-María es como vos cuando eras mas joven, tiene los ojos verdes como vos. Vale su peso en oro. 
-Ahhh...
- Y contame, como es el mae con el que estas saliendo ahora?
-Es un niño, no va a durar...
-Lo quieres para follar? Que estas buscando Meli?
- No, no lo quiero para follar... y si fuera así que te importa...
- Claro que me importa! Follar hace bien para la piel, para el pelo, para tu salud... Yo quiero que estés bien, yo quiero que seas feliz. 
-Ya te he dicho que la felicidad no es un fin, es un estado que se trabaja permanentemente en el hoy. Y a veces no se puede, por mas que se quiera.
- Hace cuanto no follas? La ultima vez que vi a alguien comer tanta salsa de soya estaba embarazada...
- Imposible, al menos que un ángel me hubiera visitado en sueños y yo no me recordara el sueño...
- Me preocupas, sabes?
- No se preocupe, ocúpese. 
En eso empieza a sonar "Donde estará mi primavera" de Miriam Hernandez. Nos miramos en una complicidad del tiempo y el silencio.
-No se porque Maria no entiende porque me gusta esta canción. 
-Porque es una canción de sangre, mocos e historia. 
Nos miramos y asientes. Ya vamos a llorar.Cantamos el coro. Te evado la mirada, no me sale la voz. Trago grueso. Es nuestra historia. 
-Vamos...antes de que empiece la próxima canción. 
-Si, vamos. 
-Meli, sabes que te quiero? Me dice mientras me abraza de la cintura y me da un beso en el cuello. 
Yo no digo nada. 
-Ya me tengo que ir, tengo una reunion con Tania y Helen.
-Adonde?
- Por el banco negro. 
- Ich...
-Si, creo que nos despedimos acá. Con esa barriga no llegas y mucho menos logras subir de nuevo Cuesta de Moras...
Me abrazas. Yo camino y no miro atrás. 
Te casaste con el clon y no me dijiste nada.